Las lluvias torrenciales y el pronóstico de inundaciones no han frenado la inmensa devoción mariana de los católicos pakistaníes, que este 4 de septiembre iniciaron la 77.ª peregrinación nacional al Santuario de Mariamabad, la “Ciudad de María”, corazón espiritual del país.
A pesar de los inconvenientes climáticos, miles de fieles acamparon frente al santuario, decididos a permanecer hasta la clausura del 6 de septiembre.
Caminos anegados
El padre Qaisar Feroz OFM Cap, portavoz de la Conferencia Episcopal y presente en el lugar, describía la escena como «conmovedora»: familias enteras soportaron lluvias intensas, barro y caminos anegados, pero manteniendo firme su fe.
«Nada puede separarlos del amor de Cristo», afirmó, mientras observaba la llegada constante de caravanas procedentes de todas las diócesis del país.
Los peregrinos viajaron a pie, en bicicleta, motocicleta, camión o autobús, en una movilización nacional que superó los 500.000 asistentes. La misa inaugural, presidida por el arzobispo de Lahore, Khalid Rehmat, reunió no solo a católicos, sino también a musulmanes e hindúes, atraídos por la figura de María, profundamente venerada en el país.
Este año, la peregrinación adquirió un marcado matiz franciscano, al conmemorarse el 800 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís. Los franciscanos dirigieron un Rosario meditativo inspirado en las Fuentes Franciscanas, subrayando el amor del santo por la Virgen. «Será una inmensa oración por la paz», explicó el padre Feroz.
La historia de Mariamabad, recordó el sacerdote, está ligada a los misioneros capuchinos belgas y al padre Félix van de Putte, quien llegó en 1896 para consolidar una comunidad cristiana nacida tres años antes.
A finales del siglo XIX, los capuchinos adquirieron tierras desérticas para liberar a familias punjabíes pobres de la opresión de terratenientes locales. Así nació Maryabad —hoy Mariamabad—, una aldea agrícola donde los cristianos pudieron trabajar con dignidad.
El padre Félix impulsó el desarrollo social y espiritual del lugar, organizó los cultivos y construyó la iglesia consagrada en 1898. Más tarde, los frailes levantaron una gruta inspirada en Lourdes.
En 1949, Mariamabad fue declarado Santuario Nacional Mariano de Pakistán, convirtiéndose en un espacio único de diálogo interreligioso, frecuentado por cristianos, musulmanes e hindúes que acuden a honrar a María.
















