La Diócesis de Getafe ha hecho público este lunes 15 de septiembre un comunicado firmada por su obispo, monseñor Ginés García Beltrán, en la que fija el camino que deberán seguir a partir de ahora los sacerdotes, diáconos y seminaristas vinculados a los Hermanos del Amor Misericordioso (HAM), la rama masculina de la asociación de fieles que lleva más de un año bajo escrutinio canónico por denuncias de abusos espirituales y de conciencia.
Una regularización necesaria
El texto recuerda primero el origen del grupo: la diócesis viene acompañando desde 2008 a un grupo de jóvenes en su discernimiento vocacional, con la idea de que llegaran a constituirse algún día como familia religiosa bajo el nombre de Hermanos del Amor Misericordioso., .
Durante estos años, señala la nota, algunos de sus miembros han recibido la ordenación diaconal o presbiteral y ejercen en la actualidad distintos ministerios pastorales dentro de la diócesis.
El anuncio central es que, «tras un tiempo prolongado de reflexión y acompañamiento», el obispo ha comunicado a los sacerdotes, diáconos y seminaristas de este itinerario que, en adelante, el discernimiento sobre una eventual vocación a la vida religiosa deberá hacerse «de manera personal e individual».
En la práctica, esto supone que los seminaristas podrán continuar su formación en sus respectivos seminarios diocesanos o, si lo prefieren, incorporarse a un instituto de vida religiosa o a otra forma de vida consagrada reconocida por la Iglesia. Los sacerdotes y diáconos ya ordenados seguirán ese mismo proceso personal desde el ejercicio de los ministerios pastorales que la diócesis les ha encomendado.
El comunicado insiste en un matiz: la decisión «no supone un juicio negativo sobre la autenticidad del deseo» de estas personas de vivir una vocación religiosa; al contrario, dice reconocer y valorar ese deseo, aunque considera que cada uno debe discernir ahora por su cuenta «la forma concreta» en la que el Señor le llama a vivir los consejos evangélicos y la vida fraterna.
La nota precisa también que los diáconos que estén ya en camino hacia el presbiterado recibirán la ordenación sacerdotal «en el momento oportuno», cuando se den las condiciones que exige el derecho canónico, y que la diócesis pone a disposición de todos ellos acompañamiento humano y pastoral.
Una diócesis joven
Getafe es una de las diócesis más jóvenes de España: fue erigida en 1991, al escindirse de la archidiócesis de Madrid. Abarca 48 municipios del sur de la región, con una población que ronda actualmente 1,7 millones de habitantes repartidos en 127 parroquias, según las últimas estadísticas del Anuario Pontificio.

Cinco seminaristas de la Diócesis de Getafe junto a otros tres de los Hermanos del Amor Misericordioso.
El propio García Beltrán explicaba que su seminario mantiene «un número estable de vocaciones» —38 seminaristas en el último recuento disponible—, lo que sitúa a la diócesis «por encima de los mínimos que establece Roma», en un contexto de crisis vocacional generalizada y reagrupamiento de seminarios en buena parte de España.
El trasfondo: la intervención de las HAM
La nota de hoy viene tras más de año y medio de investigación. En octubre de 2024, la archidiócesis de Madrid tuvo noticia de hechos «que podrían ser penalmente relevantes desde el punto de vista canónico» dentro de las Hijas del Amor Misericordioso (HAM), la rama femenina de la asociación.
Tras un informe del Tribunal de la Rota que daba verosimilitud a acusaciones de abusos –especialmente espirituales y de conciencia, aunque también en menor medida sexuales– el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, decretó en julio de 2025 la intervención total de la asociación femenina y nombró a una comisaria extraordinaria para reconducir la comunidad.
El problema es que esa intervención sólo alcanzaba a la rama femenina, radicada en la archidiócesis de Madrid. La rama masculina, los Hermanos del Amor Misericordioso, tiene su casa en Serranillos del Valle (antes en Cubas de la Sagra) y sus sacerdotes están mayoritariamente incardinados en la diócesis de Getafe, fuera por tanto de la jurisdicción directa del cardenal Cobo.
En febrero de este año, un grupo de víctimas y extrabajadores de esta asociación escribió una carta al papa León XIV acusando directamente al obispo de Getafe de encubrir a la rama masculina al no aplicar sobre ella medidas equivalentes, pese a compartir, según denuncian, fundadores, espiritualidad y un gobierno con la misma superiora.
Como respuesta parcial, en marzo de 2026 García Beltrán ya había suspendido de forma cautelar la entrada de nuevos seminaristas y las ordenaciones sacerdotales dentro de los HAM mientras continuaba la investigación. La nota publicada hoy es, en ese sentido, un paso más en la misma dirección: no disuelve al grupo ni lo declara culpable de nada, pero corta de raíz la posibilidad de que siga funcionando como una futura congregación religiosa unificada.
















